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Reflexión
de Hna.
Mabel Saldanha, fmm |
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Vete hoy a pasear por la mañana temprano, cuando
todavía los rayos están suaves y el calor moderado del sol se posa
suavemente sobre ti…. Que esta experiencia ilumine tu espíritu y lo
abra a su calor ...
Que el calor
de su amor
te cubra, te cobije y te rodee
Saborea esta experiencia, quédate en pie o siéntate
por unos momentos. No te apresures... Deja que esta luz vaya
penetrando lentamente en tu interior, toque tu corazón y tu alma, y
sea para ti un día soleado.
Siéntate junto a una planta diminuta ya en flor,
preferentemente junto a una maleza. Mira a su diminuta flor, a la
más diminuta que ha sido formada con todo su esplendor. La flor sabe
que la están observando.
Sin embargo Dios está rozando cada palmo de su vida.
Puede ser pisoteada, puede recogerse y quemarse, puede volverse
incluso forraje para el ganado… Sin embargo, en este momento,
diminuto frente a la eternidad, Dios conoce esa flor y la ha hecho
resplandeciente y de vivos colores.
Emplea hoy un tiempo para agradecer al Señor
por los colores a tu alrededor,
por los prados floridos,
por el regalo de la vista,
por la alegría que vibra en tu alma,
y por las personas que hoy han iluminado tu día … |
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Mira a unos niños pequeños jugando…Observa su
abandono…¿Cuándo fue la última vez que jugaste con alegría, a
carcajadas, con diversión y deleite?
Emplea hoy un tiempo para jugar con un niño
pequeño…Goza cada momento…Goza de las travesuras de los niños…
Deja que tu mente divague por tu niñez…Recuerda las
cosas pequeñas que te hacían feliz…
¿Cómo es posible que esa felicidad ya no está hoy a tu
alcance? ¿Es porque, al contrario de cuando eras niño, no vives
el PRESENTE?….. Te sientes constantemente vapuleado entre las
tensiones del ayer y las presiones del mañana. ¿Cuándo vas a
vivir el AHORA? Muy pronto pasará también y nunca podrás
recuperarlo… |
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Reza para que Dios te conceda como a los niños,
entusiasmo y vitalidad… Agradece a Dios por las promesas y
posibilidades que hay en cada niño.
Y ahora repite despacio:
Señor, concédeme el valor de cambiar las cosas
que puedo,
Serenidad para aceptar las cosas
que no puedo,
y sabiduría para ver
la diferencia…
Concédete un tiempo para contemplar el flujo del agua
en un arroyo o en un río…¿Cuál es el río? ¿es el agua? Pero
el agua que has visto ya ha fluido y ha llegado a otro
lugar…
Lo que estás contemplando también pasará…El río siempre
fluye, siempre está cambiando siempre es nuevo…
Obsérvalo en silencio por un momento… siente el silencio que
fluye sobre ti… Acepta este silencio…Deja que penetre en
profundidad…
Cuando te encuentres suficientemente tranquilo, recuerda en
tu mente algún hecho desagradable / infeliz / triste / un
hecho doloroso que tratas de olvidarlo con dificultad …Junto
al agua que fluye repite:
Y esto también acabará…
Y esto también fallecerá…
Y esto también pasará…
Y esto también …
Y esto también…
Y esto
Repítelo despacio, con calma…
Experimenta que tus tensiones desaparecen poco a poco
…
La brisa y el soplo del viento han pasado…
ahora me acaricia una nueva brisa.
Los ríos y los arroyos fluyen continuamente…
ahora contemplo un agua nueva.
Y ¿por qué le llamo “río”?
También el tiempo pasa…
Mientras contemplo el MOMENTO PRESENTE ya ha pasado.
El AHORA ya es un momento nuevo.
¿A qué llamo yo “TIEMPO”?
¿Una invención de mi mente? |
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Yo también falleceré…
Pero ÉL permanece…
Eterno, Inmutable…
Siempre Presente, Siempre Nuevo…
Señor,
condúceme hoy de lo irreal a lo Real,
de la oscuridad a la Luz,
de la muerte a la Vida Inmortal… |
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