Una Invitación a orar con nuestras Santas…

A finales del Siglo XIX,  siete Franciscanas Misioneras de María fueron enviadas a China para ocuparse de mujeres, huérfanas, enfermos y jóvenes.  El 9 de julio de 1900, durante la Rebelión de los Boxer, estas Hermanas fueron asesinadas junto con dos Obispos franciscanos, varios seminaristas y devotos laicos chinos. 

El amor singular de Dios impactó las vidas de estas hermanas y se sintieron impulsadas a compartirlo con los demás.  ¿Quiénes fueron estas valerosas mujeres ?

Estás invitado a orar con estas Santas…. Reflexiona  en silencio en sus palabras proferidas hace más de un siglo:  ¿Son adecuadas para mí?  ¿Qué me dicen hoy para mi vida? 

Con el salmista :

Contemplad al Señor y quedaréis radiantes,
Vuestro rostro no se sonrojará…
Respetad al Señor sus consagrados
Que nada les falta a quienes lo respetan    (Salmo 34, 6 y 10)


María Herminia de Jesús

  • ¡Bendito sea Dios en todo lo que nos envía!

  • ¿Cristo está conmigo, qué tengo que temer?

  • Todo es posible para los que aman.

María de Santa Natalia

  • Tengo que dar siempre gracias.

  • Pongo toda mi buena voluntad en mis trabajos.  No siempre lo consigo pero siempre estoy contenta.

María Clara

  • ¡Paciencia!  ¡Siempre adelante!  Sirvamos a Jesús con  todo nuestro corazón.

  • ¡Que Jesús ilumine mi espíritu y me de la gracia de cumplir Su divina voluntad con diligencia y amor.

María de San Justo

  • ¡Qué bueno es nuestro Dios! deseo comprender esto y conformar mi vida a esta convicción.

  • Todo lo que hacemos por amor de Dios es grande a sus ojos.

María Adolfina

  • Dios está en todas partes, y las cosas pequeñas son importantes cuando servimos a Dios.

  • La vida es breve. Debemos vivir fervorosamente los breves días de nuestra peregrinación terrena.

María de la Paz

  • ¡Amar a Dios, pertenecer completamente a Él, qué dignidad! 

  • ¡Mi único consuelo es Jesús!  Soy feliz cuando estoy cerca de Él; desearía no dejarlo nunca. 

María Amandina

  • ¿ Qué daré al Señor en acción de gracias? …  Sólo tengo mi vida.

  • Estoy pronta para todo lo que Jesús me pida; soy completamente Suya.

La Beata María de la Pasión después de recibir la noticia del martirio escribió a todas las hermanas: “Ahora puedo decir con San Francisco que tengo siete verdaderas Franciscanas Misioneras de María… Sintámonos orgullosas de Herminia y sus compañeras… Me parece que ha llegado la hora de llamaros a todas a un amor mayor por Nuestro Señor.  Estudiad a Jesús.  Contempladlo en el Evangelio… Solo cuando conozcáis perfectamente a Jesús podréis entregarle vuestro corazón”.

Todos honren a Dios, dador de Vida, a Cristo Resucitado, y al Espíritu, Vínculo de Amor.
¡Canten himnos de gloria y alabanza! 

 


Para más información:

Franciscanas Misioneras de María - Casa General
Via Giusti, 12,  00185 Roma,  Italia