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Este
artículo ha sido enviado por la Hna. Sheila Cooney fmm, sobre Grupos
de Meditación cristiana, que se reúnen en la Parroquia de San
Antonio en Clontarf, Dublín.
Grupo de Meditación Cristiana en San Antonio
El 23 de Enero de 2002, se formó un grupo de
Meditación cristiana en la Parroquia de San Antonio. Sus
miembros provenían de varios ambientes. Tres
Franciscanas Misioneras de María formaban parte de este
grupo inicial: Hnas. Eileen O'Neill y Carina Lee eran
"veteranas" de grupos de Meditación cristiana en otros
países. Yo había practicado esto durante veinte años
pero nunca tuve la oportunidad de pertenecer a un grupo.
Un hombre casado, Jan Murphy, un laico casado, muy
involucrado en grupos de Meditación cristiana en varios
países europeos y en África, fue el líder extraoficial.
Más tarde en 2005, cuando Hna. Maura O'Connor fmm, llegó
a la comunidad de Clontarf, se hizo miembro con mucho
entusiasmo y con mucha estima por parte del grupo.
El Grupo de Meditación cristiana se reúne todos los
lunes a las 8,00 pm en una habitación muy silenciosa. El
teléfono se apaga y nadie entra en la habitación después
de haber iniciado la oración. Un miembro del grupo hace
una breve introducción sobre algún aspecto de la
Meditación Cristiana (generalmente sacado de la Biblia y
de los Escritos de John Main). Bajo un fondo musical muy
suave se leen las instrucciones claras de John Main que
se llevan a cabo fielmente.
“Siéntate. Siéntate nuevamente bien recto. Los ojos
ligeramente cerrados. Siéntate relajado pero atento.
Silenciosamente, interiormente empieza a decir una sola
palabra. Recomendamos la frase: 'Maranatha' .
Recita las cuatro sílabas con la misma longitud.
Escúchala dicha por ti mismo, suavemente pero
continuamente. No imagines nada – sea espiritual o
cualquier otra cosa – Haz esta meditación todos los
días, mañana y tarde durante veinte o treinta minutos”.
El ambiente es de una profunda calma. Después unos
veinticinco minutos, inicia de nuevo la música,
finalizando así el tiempo de meditación. Sigue un breve
compartir de experiencias, que es opcional, a veces hay
preguntas y respuestas. La reunión completa dura
aproximadamente una hora.
Lo que ha impactado en la Meditación cristiana es la
oración dos veces al día y la reunión semanal. Entre los
miembros existen lazos de comunión. Este impacto en sus
vidas es obvio para su armonía personal, al interior de
sus familias o en la comunidad religiosa; en sus
relaciones con los vecinos y extraños y en su compromiso
en la Parroquia. La Meditación cristiana no sólo les
ayuda a orar y pensar en Dios, sino realmente a
experimentar el “estar con Dios”.
John Main escribió:
"En la meditación no buscamos pensar en Dios ni pensar
en Su Hijo, Jesús, ni en el Espíritu Santo. Intentamos
hacer algo inmensamente mayor. Dejando de lado todo lo
que es pasajero y circunstancial, deseamos no sólo
pensar en Dios, sino estar con Él, tener una experiencia
de Él en esta tierra donde existimos”
(John Main: La Palabra en el Silencio p.5)
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