P R A Y E R


INTRODUCCIÓN
La Meditación cristiana, tal como se practica hoy en muchas partes del mundo está íntimamente asociada al P. John Main, un monje Benedictino. Nació en Londres en 1926, estudió en la Universidad de la Trinidad en Dublín, formaba parte de los Servicios Coloniales británicos y fue enviado a Malasia. Su sed de una auténtica oración contemplativa lo llevó a ponerse en contacto con Swami Satyananda, un Asceta tamil hindú, que le dijo - son sus mismas palabras - John Main más tarde establecerá como pauta esencial para todos los que deseen meditar seriamente.

Durante 18 meses John Main fue cada semana a aprender de Swami, poniéndose junto a él durante media hora, practicando esta forma de meditación. Un día preguntó a Swami “¿Cuánto tiempo será necesario para alcanzar la iluminación?” Pero su única respuesta fue: “ Recite su mantra”.

John Main continuó practicándolo fielmente.

Vuelve a Inglaterra y entra en la Orden Benedictina en Ealing. Durante su tiempo de noviciado y más tarde como Sacerdote tiene que aceptar otra forma de meditación, pero la Providencia intervino. Tuvo la oportunidad de explorar las riquezas espirituales de los primeros cristianos. Le fascinaba en particular leer las Conferencias de John Cassian y la vida de los Padres del desierto. Repetir constantemente “una frase sola” y su insistencia en la renuncia a todas las riquezas, la del pensamiento y la imaginación, con fidelidad a la gran pobreza de la oración del corazón.
John Main empezó a pensar en la práctica del mantra, como le había enseñado Swami en Malasia. Después publicó varios escritos sobre ello, los llamó “Meditación cristiana” y organizó grupos de oración que se reunían en diferentes partes del mundo. John Main murió apaciblemente en 1982. Sus libros y cintas sobre Meditación cristiana circulan ampliamente y los grupos de Meditación cristiana continúan multiplicándose. 

Foto: Hna. Sheila y miembros de Grupo de Meditación de la Parroquia San Antonio

Este artículo ha sido enviado por la Hna. Sheila Cooney fmm, sobre Grupos de Meditación cristiana, que se reúnen en la Parroquia de San Antonio en Clontarf, Dublín.

Grupo de Meditación Cristiana en San Antonio

El 23 de Enero de 2002, se formó un grupo de Meditación cristiana en la Parroquia de San Antonio. Sus miembros provenían de varios ambientes. Tres Franciscanas Misioneras de María formaban parte de este grupo inicial: Hnas. Eileen O'Neill y Carina Lee eran "veteranas" de grupos de Meditación cristiana en otros países. Yo había practicado esto durante veinte años pero nunca tuve la oportunidad de pertenecer a un grupo. Un hombre casado, Jan Murphy, un laico casado, muy involucrado en grupos de Meditación cristiana en varios países europeos y en África, fue el líder extraoficial. Más tarde en 2005, cuando Hna. Maura O'Connor fmm, llegó a la comunidad de Clontarf, se hizo miembro con mucho entusiasmo y con mucha estima por parte del grupo.

El Grupo de Meditación cristiana se reúne todos los lunes a las 8,00 pm en una habitación muy silenciosa. El teléfono se apaga y nadie entra en la habitación después de haber iniciado la oración. Un miembro del grupo hace una breve introducción sobre algún aspecto de la Meditación Cristiana (generalmente sacado de la Biblia y de los Escritos de John Main). Bajo un fondo musical muy suave se leen las instrucciones claras de John Main que se llevan a cabo fielmente.

“Siéntate. Siéntate nuevamente bien recto. Los ojos ligeramente cerrados. Siéntate relajado pero atento. Silenciosamente, interiormente empieza a decir una sola palabra. Recomendamos la frase: 'Maranatha' .[1]
Recita las cuatro sílabas con la misma longitud. Escúchala dicha por ti mismo, suavemente pero continuamente. No imagines nada – sea espiritual o cualquier otra cosa – Haz esta meditación todos los días, mañana y tarde durante veinte o treinta minutos”.

El ambiente es de una profunda calma. Después unos veinticinco minutos, inicia de nuevo la música, finalizando así el tiempo de meditación. Sigue un breve compartir de experiencias, que es opcional, a veces hay preguntas y respuestas. La reunión completa dura aproximadamente una hora.

Lo que ha impactado en la Meditación cristiana es la oración dos veces al día y la reunión semanal. Entre los miembros existen lazos de comunión. Este impacto en sus vidas es obvio para su armonía personal, al interior de sus familias o en la comunidad religiosa; en sus relaciones con los vecinos y extraños y en su compromiso en la Parroquia. La Meditación cristiana no sólo les ayuda a orar y pensar en Dios, sino realmente a experimentar el “estar con Dios”. 

John Main escribió: 

"En la meditación no buscamos pensar en Dios ni pensar en Su Hijo, Jesús, ni en el Espíritu Santo. Intentamos hacer algo inmensamente mayor. Dejando de lado todo lo que es pasajero y circunstancial, deseamos no sólo pensar en Dios, sino estar con Él, tener una experiencia de Él en esta tierra donde existimos” (John Main: La Palabra en el Silencio p.5)

[1] 1 Cor 16,22
  Apoc. 22,20

 


Para más información:

Franciscanas Misioneras de María - Casa General
Via Giusti, 12,  00185 Roma,  Italia