|
Hna. Christiane nos presenta, en su
conjunto, un informe auténtico y
realista, que elaborado a partir de
la Fórmula de Votos y dividido en 8
partes, titula: “En seguimiento
de Cristo…”
Introducción
1.
En seguimiento de Cristo, en el
Espíritu
2.
Yo, Hermana…
3.
Me entrego sin reserva al Padre, a
ejemplo de María y de Francisco
4. Ofrezco mi vida por la Iglesia y
la salvación del mundo
5.
Me consagro a la adoración de la
Eucaristía y a la evangelización de
los
pueblos
6.
Me comprometo a vivir en comunidad
fraterna
7.
Hago voto de pobreza, de obediencia
y de castidad para siempre, según
las Constituciones de las
Franciscanas Misioneras de María
8.
Pido la gracia de ser fiel hasta la
muerte.
A continuación nos lee sencillamente
la conclusión del Informe: «Pido
la gracia de ser fiel hasta la
muerte», invitándonos a vivir en
autenticidad y a dar un testimonio
real tanto personal como
comunitariamente.. Con mayor razón
si tenemos en cuenta que «en
todos los continentes, los seglares,
los vecinos, los amigos y antiguos
alumnos, los bienhechores y
colaboradores de nuestras
instituciones solicitan, cada vez
con más frecuencia, que compartamos
con ellos el carisma, nuestros
valores, lo que en nuestra
espiritualidad y María de la Pasión,
nos hace vivir…»
Hna. Christiane nos cuestiona:
"¿Será
este Capítulo, para nosotras, una
invitación a la minoridad, a
descubrir lo que somos en toda
verdad, a imagen de María» Llegará a
ser, para nosotras, una opción
existencial que nos ayude a dejarnos
conformar con la debilidad de
Cristo, con su humanidad?"
Después se entabla un diálogo en la
Asamblea, y surgen numerosas
preguntas, aclaraciones.
Por la tarde, en los grupos de
trabajo, las hermanas reflexionan
sobre los desafíos que, consideran
más importantes en esta momento para
la vida y la misión del Instituto.
Han de ponerse de acuerdo para
presentar el desafío mayor y sus
motivaciones, para compartirlo luego
en Asamblea.
La jornada termina con la
celebración de las Vísperas y la
Eucaristía en la Sala Pía.
¡Felicidades Suor Alma! ¡«Que el
Señor te bendiga y te guarde»! |